Blog para promover el derecho a la vida

No es fácil

Imagen: © Frédéric Massard - Fotolia.com

Imagen: © Frédéric Massard – Fotolia.com

No es fácil promover la seguridad vial en una ciudad plurifacética como Bogotá.

Tampoco lo es hacerlo en ciudades o poblaciones más proclives al control tanto al de la autoridad como al control social, como podría uno suponer que sucede en poblaciones pequeñas o con menos de 20.000 habitantes.

Aún el tema se considera lejano. La sociedad mira la seguridad vial cuando ocurre un accidente; es decir, cuando ya no hay nada que hacer para salvar una vida o para prevenir una lesión o los daños al patrimonio ocasionados por los eventos viales.

La autoridad, sin embargo, siempre está alerta y atenta a la prevención; cuando es una autoridad entrenada, consciente y con responsabilidad social. Hay municipios donde la autoridad ignora las cuestiones técnicas de la seguridad vial, no se asesora o simplemente el tema no le interesa o no le importa por muchas razones sobre las cuales no es preciso ahondar ahora.

Solo quiero reconocer el invaluable esfuerzo de la autoridad de movilidad de la ciudad de Bogotá y su Dirección de seguridad vial y comportamiento del tránsito (Dsvct).

A cargo de técnicos (en este caso de la Ingeniera-Pedagoga Liliana Bohórquez), la Dsvct en Bogotá se ha dado a la tarea de la inclusión.

Al gran vacío que hay actualmente de material audiovisual referente a los temas de seguridad vial se auna la necesidad de llegar a públicos no tradicionales en la comunicación social. Es decir, a población sorda, ciega o con discapacidad auditiva o visual.

La producción de materiales especializados en seguridad vial siempre es una buena noticia. Y que esta vez dicho material venga en forma de videos hablados en lengua de señas es una doble buena noticia. Pero la doble buena noticia se vuelve más importante cuando agregamos que los videos incluyen audio y, adicionalmente, texto a manera de closed caption.

Es decir, están diseñados para ser vistos, oídos y leídos por diferentes poblaciones: oyentes y videntes, sordos y ciegos. Si se hiciera una tabla en la cual se muestren los públicos que pueden acceder al material, se tendría algo así:AccesibilidadEl hecho de que los productos de comunicación estén hechos en video agregan valor a los mismos toda vez que la televisión es uno de los medios provilegiados para comunicar el tema de la seguridad vial (Elliott, 1993. Citado por Elvik & Vaa, 2006 en el “Manual de Medidas de Seguridad Vial”).

A este valor se auna la posibilidad de la portar los videos y visualizarlos en cualquier pantalla portatil con conexión a Internet: teléfonos celulares, tabletas, computadores de mesa y portátiles, televisión inteligente, y en pantallas compartidas ubicadas en sitios públicos o en buses de transporte intermunicipal con sistema de video, entre otras.

Así, las ventajas de los videos de seguridad vial en lenguajes inclusivos se resumen en el siguiente hexágono:

Videos inclusivos

Este material especializado se puede visualizar en línea en el sitio de videos de la Secretaría Distrital de Movilidad, donde están colgados y disponibles los 40 títulos con duraciones de entre 2 y 6 minutos cada uno.

Si quiere compartir los videos directamente desde su sitio Web o quiere reportar que comparte el link, comuníquese con el Ingeniero Dilson Romero, en el correo dromero@movilidadbogota.gov.co

Acceda al canal, visualice los videos, compártalos por las redes sociales y cuéntele a quienes más pueda de su existencia. Ello revertirá en vidas salvadas y tendremos la certeza de estar haciendo algo antes de que sucedan los accidentes y no intentando hacer cosas después, cuando ya nada se puede hacer para salvar una vida o para prevenir una lesión o los daños al patrimonio ocasionados por los eventos viales.

Guillermo Camacho-Cabrera
www.culturavial.net

Referencia bibliográfica:

Elvik, R., & Vaa, T. (2006). El Manual de Medidas de Seguridad Vial. Madrid: Fundación Instituto Tecnológico para la Seguridad del Automóvil-FITSA. Pág. 1.045.

20 preguntas para pasajeros

20 preguntas para pasajeros. Foto: © Ivelin Radkov – Fotolia.com

¿La comunicación con los usuarios de los sistemas de transporte público aporta al mejoramiento de la operación de dichos sistemas?

¿Es más eficiente un sistema de transporte público que se comunica con sus usuarios que el que no lo hace?

¿Es posible gestionar la comunicación de modo que vaya más allá de la información y genere interacciones positivas con los usuarios/as?

El sondeo de opinión “20 preguntas para pasajeros de transporte público” está orientado a conocer aspectos de satisfacción con el servicio de transporte, la seguridad en el sistema, cómo se comunica el sistema de transporte con los usuarios, entre otros tópicos.

Hace parte de un ejercicio de investigación social que busca aportar a la ingeniería de transporte en la relación de los sistemas integrados de transporte con los usuarios.

Por favor, tome de 15 a 20 minutos de su tiempo para responder el sondeo de opinión, totalmente en línea a través de este link: https://es.surveymonkey.com/s/20preguntaspasajeros

Puede compartirlo con otros usuarios, familiares, conocidos o con quienes usted crea que puedan estar interesados en el tema.

Gracias.

Guillermo Camacho Cabrera
www.culturavial.net

Foto: © Denis Molkin - Fotolia.com

Foto: © Denis Molkin – Fotolia.com

Sorprendió la mala noticia en la prensa del día de ayer, de la niña de 4 años de edad que cayó en una alcantarilla que estaba sin tapa en el sector de Yomasa en Ciudad Bolívar, al sur de Bogotá. Fue una noticia de solo 5 renglones a una columna en el principal diario de Colombia.

Esta mañana, para finalizar 2013, Noticias Caracol dió la información de que los organismos de socorro de Bogotá encontraron el cuerpo sin vida de la niña.

¿Hasta cuándo? No es la primera vez que esto sucede en Colombia.

Quisiera uno que la cantidad de personas adultas que estuvo pendiente de encontar a la niña hubiera conformado un sistema de protección tan eficiente que la niña jamás hubiera caído y perdido su vida. Esa caída significó la pérdida y violación total de sus derechos. Comenzando por el más sagado: el derecho a la vida, consagrado en el artículo 6 de la Convención Internacional de los Derechos del Niño.

¿Qué hacer con las alcantarillas sin tapa en Colombia?

Este es un problema aparentemente sin solución. Por una parte los vándalos las roban para obtener algún dinero en el mercado negro, pues son apetecidas por las aleaciones de metal en que son fabricadas. Por otro, las empresas públicas no dan abasto en su reemplazo por dos razones fundamentales: 1) no conocen el reporte total de alcantarillas sin tapa y 2) la comunidad no informa del problema. La policía tampoco es suficiente para prevenir el robo de las tapas y para aprehender a los ladrones.

Caer en el hueco de una alcantarilla sin tapa es también, a mi juicio, un problema de seguridad vial que afecta a los peatones. En algunas ocasiones, cuando estas están ubicadas en la calzada, el problema afecta a los vehículos y es más visible.

Las autoridades de tránsito y movilidad de los municipios están en mora de adelantar planes de trabajo con las comunidades, entrenándolas en hacer inspecciones de seguridad vial. Desde los colegios públicos y privados hasta las juntas de acción comunal, asociaciones de vecinos y residentes de los barrios están en capacidad de hacer una inspección de seguridad vial. Solo falta entrenarles.

Estas inspecciones tendrían como fin evidenciar los sitios peligrosos para la movilidad de la gente y gestionar con las entidades competentes el mejoramiento de estos sitios para que sean más seguros, confiables y adecuados al tránsito y a la movilidad.

Podría haber mapas comunitarios, resultado de las inspecciones, que estuvieran disponibles en Internet y que fueran promovidos por las alcaldías municipales en un trabajo mancomunado entre las autoridades y las comunidades. Los mapas evidenciarían por colores los sitios con mayores riesgos y serían actualizables en tiempo real, ya sea para marcar el cambio de un sitio más riesgoso a menos riesgoso o para incluir nuevos sitios en la medida en que se realizan más inspecciones.

Este trabajo de la comunidad con la dirección y el acompañamiento de la autoridad en tránsito y movilidad tal vez podría prevenir las muertes de niños y niñas en alcantarillas y también alertar a los habitantes de un sector con respecto a los sitios de mayores riesgos en la movilidad. Así se podrían prevenir accidentes de tránsito a partir del establecimiento de unas medidas posteriores a la inspección.

Las inspecciones de seguridad vial comunitarias son una urgencia en nuestras ciudades y municipios.

Guillermo Camacho-Cabrera
www.culturavial.net

 

La Dirección de Seguridad Vial y Comportamiento del Tránsito de la Secretaría Distrital de Movilidad produjo un video con técnicas de animación cuadro a cuadro visibilizando la necesidad de evitar la mezcla de alcohol y conducción de vehículos, especialmente en esta época decembrina. Con el mensaje claro de que la conducción bajo efectos del alcohol es una conducta criminal, la Secretaría de Movilidad de Bogotá llama la atención de las familias frente al comportamiento en las fiestas navideñas y de fin de año.

Vea y comparta el video: http://on.fb.me/1c3eMM9

Duración: 40 segundos.

MicrofonoVale la pena explorar nuevos enfoques en la información que presentan los medios de comunicación en Colombia frente a los siniestros viales. Con 5.762 personas fallecidas por esta causa y 40.806 lesionadas en 2011, la prensa puede aportar información valiosa a las víctimas, a sus familias y a la ciudadanía en general que aún no se ha visto involucrada en un accidente de tránsito.

Es sencillo hacer un rastreo de lo que publica la prensa alrededor de un accidente de tránsito: los hechos y circunstancias en que se produjo a la luz de lo que se puede ver del accidente; pocas veces se consultan peritos, expertos en el área de seguridad vial y en la del derecho penal, magistrados, jueces, abogados; al personal de salud y a la autoridad en transporte. Los organismos de socorro como policía, bomberos, ambulancias, tampoco son consultados; es decir, el panorama del accidente o del siniestro es mostrado por el periodista y por el medio bajo los supuestos que ofrece el hecho en sí, con pocas conclusiones y aportando lo que el periodista sabe y ve pero desaprovechando su capacidad de ofrecer nuevos temas y nueva información alrededor del accidente.

Los siniestros viales son, junto con todo el drama y el dolor que embarga a las familias y a las víctimas lesionadas, la manera en que el tema se está poniendo en la agenda pública. La aparición de nuevas tecnologías de información y comunicación abren la posibilidad de grabar escenas de la vida cotidiana a través de cámaras de seguridad, los noticieros de televisión colombianos descubren que la crónica roja también es visual y designan periodistas para el cubrimiento de la información judicial que genera la ciudad en la noche, preparada especialmente para sus audiencias de las emisiones matutinas. El accidente se vuelve así espectáculo mediático, show, titular y rating noticioso.

Las víctimas se muestran como personas comunes y corrientes, haciendo perfiles de vida (cuando vale la pena hacerlo, pues no todas las víctimas son noticia), y mostrando muchas veces las consecuencias del accidente especialmente si estas son graves o generan lesiones permanentes que ponen a la víctima en condición de discapacidad. Jamás se habla de la oferta institucional que ofrece la legislación colombiana a las víctimas de siniestros viales y a sus familias tales como el SOAT pequeño pero bienvenido en familias cuya única fuente gruesa de recursos es cabeza del grupo familiar que resulta lesionada o que muere.

De acuerdo con Laverde, M. (2010), en su estudio “Reclamaciones al SOAT por muerte e incapacidad permanente ocasionadas en accidentes de tránsito, consolidado 2007, 2008 y preliminares 2009 y 2010″, publicado por la Cámara Técnica del SOAT y Fasecolda, citado por Ricardo Gaviria Fajardo en su estudio “El Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito” (Fasecolda, 2011):

“algunos familiares de víctimas no tienen información completa sobre los derechos que les asiste en caso de accidentes de tránsito. Por ello, algunos sólo reclaman la cobertura de muerte, otros la cobertura de gastos funerarios y un porcentaje cobran las 2 coberturas, como debe ser. Según el estudio de reclamación en muerte e incapacidad permanente de Laverde (2010), para eventos ocurridos en el año 2007 se presentaron en total 6.176 víctimas de accidentes de tránsito por las cuales se pagó con cargo al SOAT. Sin embargo, el 62% de los familiares de dichas víctimas reclamaron ambas coberturas, el 26% sólo reclamó la cobertura de muerte y el 12% sólo lo hizo por la de gastos funerarios”.

Tampoco se aboga desde las agendas que imponen los medios de comunicación por la existencia de entes públicos cuya función sea la de ofrecer y brindar apoyo y orientación a las víctimas de accidentalidad vial y a sus familias, carentes ellas de información, atención en salud mental, atención jurídica y atención económica.

Si se hace un rastreo de noticias de accidentes de tránsito en Colombia, un bajísimo porcentaje de estas hacen alusión a la legislación colombiana en materia de seguridad vial, tanto desde el Código Nacional de Tránsito como desde el Código Penal, lo que aumenta en la población la sensación y la percepción de que la impunidad es mayor que el cumplimiento de la Ley. Hablar de la norma en la información sobre seguridad vial es un factor clave para que la ciudadanía conozca sus derechos y sus obligaciones.

Sería interesante que las audiencias tuvieran acceso a información preventiva en materia de seguridad vial en forma de reportajes, crónicas, noticias y otros géneros periodísticos, pues hoy los medios de comunicación muestran el accidente pero no dicen cómo prevenir futuros sucesos en condiciones similares.

También es difícil ver reflejado en los medios de comunicación el apoyo a iniciativas ciudadanas alrededor de la seguridad vial. Los procesos que adelantan grupos organizados de ciudadanos para visibilizar nuevas formas de abordaje de la seguridad vial en las ciudades se reducen a una noticia, a un flash informativo o a un cubrimiento precario de lo que son verdaderos procesos de participación por la seguridad vial. Por esa misma línea va el apoyo informativo a procesos que desde el Estado adelantan algunas agencias oficiales especializadas en el tema.

Entre tanto se siga tratando la información de accidentalidad vial como crónica roja y los medios de comunicación sigan en su papel de trabajar en función de la espectacularidad del accidente y del drama ajeno y lejano de las víctimas, no va a haber cambios tangibles en la realidad de los accidentes de tránsito en Colombia.

Es claro que la responsabilidad de la intervención de la problemática de accidentalidad vial no es únicamente de los medios de comunicación y de los periodistas, pero su contribución a la solución del problema es clave y supremamente importante, como también lo es la de la empresa privada y la de la academia.

Guillermo Camacho-Cabrera
Comunicador social Periodista de la Universidad Jorge Tadeo Lozano
Estudiante de la Maestría en Ingeniería-Transporte de la Universidad Nacional de Colombia
Socio del Círculo de Periodistas de Bogotá
www.culturavial.net

Pactos por la Movilidad

(Imagen: Office.com)

(Imagen: Office.com)

El esfuerzo de la ciudad de Bogotá para reducir las cifras de siniestralidad vial es interesante. Inicialmente implementa una estrategia llamada Pactos por la Movilidad, que busca crear sinergias entre la institucionalidad y la ciudadanía en un marco de corresponsabilidad y participación para promover conductas seguras en las vías.

En ese sentido ha establecido y firmado 7 Pactos por la Movilidad con diferentes actores, usuarios, poblaciones e instituciones.

De los más recientes, el Pacto por la Vida involucra a 64 instituciones educativas de carácter oficial que abren sus puertas a un Programa pedagógico en seguridad vial y educación vial que incluye a estudiantes, profesores, padres de familia y directivas docentes, que se ajusta a la Ley 1503 de 2011 “por la cual se promueve la formación de hábitos, comportamientos y conductas seguros en la vía” con la inserción de la educación vial en el currículo escolar.

El pilotaje de dicho proyecto, aplicado en la Institución Educativa Class, al sur de Bogotá, ha sido exitoso por la receptividad del programa en el colegio y los resultados a nivel de construcción curricular, construcción ciudadana e impacto en la comunidad estudiantil y educativa.

Por otra parte, el Pacto Motociclistas por Bogotá reúne a clubes de motociclistas de la ciudad, gremios y otros actores institucionales que a través de la metodología de mesas de trabajo, acciones en vía y un plan de acción establecen estrategias para la prevención de accidentes y siniestros viales.

Estas acciones de los Pactos por la Movilidad se conjugan con la reducción de las cifras de siniestralidad en niños, niñas, adolescentes y motociclistas para el mes de febrero de 2013, comparativamente con las del mes de febrero de 2012.

Las muertes de niños y niñas cayeron 25% en el mes, mientras las lesiones lo hicieron en 20,5%. Por su parte el número de muertes y lesiones de motociclistas también disminuyó.

Los Pactos por la Movilidad en Bogotá son una estrategia incluyente, cuya sostenibilidad será posible con la participación ciuudadana.

Guillermo Camacho-Cabrera
www.culturavial.net

OracionLa accidentalidad vial cobra la vida anualmente a 1,2 millones de personas que fallecen por esta causa en el mundo, en tanto que entre 20 y 50 millones sufren lesiones temporales o permanentes.

En Colombia, por poner un ejemplo, los primeros 6 días del año 2013 los accidentes de tránsito causaron la muerte a 42 personas y heridas a 189. Son 5.792 los muertos que dejó el fenómeno en Colombia en 2011 y los heridos fueron 40.806. De los muertos por accidentalidad vial 543 fueron niños, niñas y jóvenes menores de 18 años y 5.659 los heridos pertenecientes a este grupo etario.

Los datos mundiales son de la OMS y los de Colombia en 2011 del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. El dato de 2013 es de la Policía de Carreteras.

La situación no es diferente en los países de América Latina donde las asociaciones, organizaciones y personas que trabajan por la seguridad vial hacen esfuerzos por que el fenómeno tome fuerza social y porque se llegue a la conciencia ciudadana, de planificadores, gobernantes y legisladores.

Con este panorama vale decir que la desprotección de las víctimas de accidentalidad vial es total. Además de ver vulnerado su cuerpo, su mente y su dignidad, los accidentes viales tienen consecuencias económicas graves para las víctimas y sus familias. Los gastos en salud y manutención, las incapacidades y discapacidades que dejan los accidentes de tránsito son grandes y se agravan cuando la víctima es el proveedor económico del hogar o cuando el siniestro vial se lleva por delante a un ser querido.

Las víctimas necesitan salud, reparación, estabilidad económica, y sus familias también.

Por ello desde este Blog estamos convocando a que unamos nuestras voces y nuestros espíritus en una cadena de Oración por las víctimas de accidentalidad vial y sus familias. La Fe, la Esperanza y la Solidaridad de todos pueden hacer que la realidad cambie, para bien y por la vida. Llamemos la atención, llamemos al acompañamiento y a la exigibilidad de los derechos de las víctimas.

Únase a la cadena de oración con su petición por las víctimas a través del siguiente vínculo: Cadena de oración por las víctimas de accidentes de tránsito y sus familias.

Guillermo Camacho-Cabrera
http://culturavial.net

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