Porque todos tenemos derecho a la vida

Planear el viaje

¿En qué consiste planear un viaje en transporte público en la ciudad?

La planeación del viaje tiene varios aspectos a cubrir:

  1. Elegir un origen y un destino. Es decir, desde dónde y hasta dónde va a viajar
  2. Elegir cómo se va a trasladar desde el origen hasta el destino.  O sea, con la combinación de qué modos de transporte va a hacer el viaje: a pie, en bicicleta, en bus, en tren, en cable, en tranvía, en metro, en taxi, en vehículo particular, en motocicleta, además de cómo y dónde hace el cambio entre modos
  3. Elegir a qué hora va a hacer el viaje. Es decir, dependiendo de su necesidad de viaje (cita, cita médica, traslado al trabajo, al sitio de estudio, de regreso a casa, por diversión, de compras, etc,), deberá elegir en qué horario viajará
  4. Elegir la ruta para hacer su viaje. Es decir, por dónde va a viajar de un lado a otro.
  5. Elegir el medio de pago (donde sea posible).
  6. Viajar

La diferencia entre un usuario de servicio público de transporte que planea su viaje y uno que no lo planea está principalemente en el manejo del tiempo, los recursos disponibles y la información.

Es claro que los sistemas de tansporte público de las ciudades deben proveer información al usuario para el viaje; de acuerdo con Caulfield & O’Mahony (2007), citados en mi trabajo de Tesis*, deben proveer:

A. Información antes del viaje (Origen-Destino).
B. Información en la parada / estación.
C. Información al interior del bus / tren.
D. Información antes del viaje de retorno (Destino-Origen).

Es posible que un usuario habitual del sistema de transporte público de una ciudad conozca la ruta por la cual puede desplazarse entre un origen y un destino; pero esta información, además de accesible, debe ser complementada con la de:

-Horarios de los buses, trenes o cables

-Frecuencias de los buses, trenes o cables

-Tiempos de viaje parciales, por modos usados, y totales

-Rutas alternas, disponibilidad de medios de transporte, frecuencias y tiempos de viaje

-Accesibilidad de los medios de pago

Planear el viaje significa que el usuario tiene bajo su control, en interacción con el Sistema de transporte e independientemente de que pueda cambiarlas o no, variables importantes como el tiempo (uno de los principales factores de estrés en las ciudades y para la toma de decisiones relacionadas con el viaje), la ruta, los medios de transporte, las frecuencias, las paradas y el acceso a los medios de pago.

 

Guillermo Camacho Cabrera
Comunicador Social Periodista
Magíster en Ingeniería-Transporte

—–

*Camacho Cabrera, Guillermo Antonio (2015) Diseño de un modelo conceptual de comunicación con los usuarios en los Sistemas Integrados de Transporte (SIT), tomando como ámbito de estudio el Sistema Integrado de Transporte Público SITP de Bogotá D.C., en Colombia, Sur América. Maestría thesis, Universidad Nacional de Colombia – Sede Bogotá. – See more at: http://www.bdigital.unal.edu.co/52436/#sthash.wSgqUxvM.dpuf

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Soñar despierto

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Fotografía: Guillermo Camacho Cabrera

Cada mañana, al despertar, imagino nuestras ciudades sin siniestros viales.

Tal vez serían como son los pequeños pueblos sin carros, sin motos, solo con bicicletas y gente caminando; como alguno que conocí antes de que llegara la primera motocicleta, con su ruido y su humo, apropiándose del espacio de los niños que jugaban fútbol en la calle. Todos tenían que abrirle paso a la moto, a la que le bastaba con rugir de manera estentórea para causar la desbandada entre los peatones. Las calles de ese pueblo son muy angostas para recibir un carro, pero si cupiera, tengo la certeza de que sería igual que con la moto.

Imaginar nuestras ciudades sin siniestros viales es imaginar gente feliz. Y a gente que quiere hacer feliz a otra gente. Es tener presente que las calles son pacíficas, que absolutamente todas las personas respetan las señales de tránsito. Que las calles son diseñadas para moverse de forma segura y que cambia la percepción del tiempo y del espacio para el colectivo de la sociedad.

Tal vez lo que imagino es una utopía, solo un sueño al despertar. Pero el hecho de saber que los siniestros son prevenibles y que se puede evitar el sufrimiento de los lesionados, de sus seres queridos y de quienes florecieron con aquellos que perdieron la vida violentamente en un siniestro vial, me anima a seguir soñando despierto.

Estoy seguro de que la sociedad es severa con el tiempo y que condena sin piedad a quien lo pierde o a quien lo hace perder a otros. La presión interna que todos tenemos con el tiempo, mas el descuido, mas la imprudencia, mas la crianza que tuvieron algunos, no corregida con el crecimiento y las relaciones sociales, hacen que las transgresiones en el sistema vial sean permanentes por parte de algunos. Por parte de quienes son y serán protagonistas como victimarios en las noticias de siniestralidad vial.

El cambio puede durar muhos años, generaciones tal vez. Y hay que comenzar a generarlo, así sea soñando despierto o imaginando un mundo sin siniestros viales. Déjenme hacerlo tanquilo, sin afanes. Como si fuera una visión.

 

Guillermo Camacho Cabrera
Comunicador social periodista
Magíster en Ingeniería-Transporte

Mejoremos la visibilidad

Construyamos cultura vial desde el colegio

Ninos y niñas

Imagen: Fotolia

Una ciudad que protege a los niños y niñas es una ciudad segura. Protejamos a los niños y niñas en el sistema vial y en todos los espacios.

  • Disminuya la velocidad
  • Vea a todos los niños y niñas que están en su camino
  • Esté en disponibilidad de reaccionar positivamente si un niño o niña sale al paso de su vehículo
  • Mantenga su vehículo en buen estado
  • No deje sarlir solos a los niños y niñas a la calle
  • Ir a la tienda es responsabilidad de los adultos, no de los niños
  • Los niños menores de 13 años deben ir de la mano de un adulto

Vea también: La importancia de llevar a los niños de la mano

Infografía: SIT vs TPC

La comunicación con los usuarios en los Sistemas Integrados de Transporte (SIT) es vital, ya que, si por alguna razón no se da, estos se estancan y no mejoran. Una de las dinámicas de los SIT es mejorar permanentemente su servicio al usuario.

Con el Transporte Público Colectivo (TPC) o transporte tradicional, el usuario no tenía oportunidad de hacer reclamos, sugerir o quejarse con el sistema, los horarios de los buses eran desconocidos y el control de las rutas de los buses era mínimo, el subsistema de paraderos no existía o no funcionaba, y no era posible hacer ahorros con la tarifa integrada.

Los Sistemas Integrados de Transporte cuentan con ventajas para la promoción de la comunicación con los usuarios, algunas de las cuales se reflejan en la siguiente Infografía.

SISTEMAS INTEGRADOS DE TRANSPORTE (SIT)

Guillermo Camacho Cabrera
Comunicador social Periodista

Una forma de medir lo que piensa una sociedad es haciendo propuestas innovadoras, que se destaquen entre lo hecho hasta el momento y lo que puede ser una acción nueva socialmente.

Cuando la Secretaría de Movilidad de Bogotá hizo, esta semana que pasó, la propuesta a la ciudad de aumentar la tarifa de los taxis en 500 pesos (16 centavos de dólar a la tasa de cambio de hoy), si en un trimestre los taxistas de la ciudad logran reducir en 20% la accidentalidad grave o siniestralidad en la que se ven involucrados, algunos periodistas, inicialmente radiales, no aguantaron la propuesta.

Y con ello arrastraron a la opinión pública hacia una visión errada donde la seguridad vial queda invisible, como lo ha estado los últimos años en Colombia.

Pesó más en la conciencia colectiva de periodistas y opinión pública esa actitud visceral hacia un gremio que día a día también construye ciudad, como son los conductores de taxi.

A decir del Secretario de Desarrollo Económico de Bogotá, Fredy Castro, 60% de la economía de la ciudad pertenece al sector de Servicios, correspondiendo 15% del total al sector de comercio, restaurante y hoteles.

“Los taxistas ayudan a dinamizar el sector de servicios y son la puerta de entrada para todas las personas, nacionales e internacionales, que vienen a Bogotá”, afirmó este viernes 5 de agosto el Secretario de Desarrollo Económico en una rueda de prensa, destacando el aporte de este gremio a la economía bogotana.

Con ello, la propuesta de la Secretaría de Movilidad no es para nada traída de los cabellos.

Busca que el total del gremio de los taxis se comprometa con la seguridad vial y reduzca la no despreciable cifra de 20% de su propia accidentalidad en tres meses iniciando en octubre y finalizando en diciembre; es decir, que se comprometa a que buscará que cerca de 100 personas en la ciudad se salven de salir lesionadas o muertas en siniestros viales donde ellos están involucrados.

Quienes sufren las consecuencias de la siniestralidad vial son los usuarios, en primer lugar; el sistema de salud y la economía de la ciudad, en segundo. Ya lo dijo el Secretario de Movilidad, Juan Pablo Bocarejo, en la entrevista radial que se publica en esta página, que la siniestralidad vial le cuesta a la ciudad (léanse ciudadanos, sistema de salud y administración distrital), cerca del 1% del Producto Interno Bruto PIB de Bogotá.

Más allá de los costos económicos, es importante decir que las vidas que se pierden de las personas en un siniestro vial son irreparables, o que los daños parciales o permanentes a la salud humana producidos por la siniestralidad vial son costosos en términos de calidad de vida para las víctimas y sus familias.

Salvar una vida por 500 pesos por carrera como incentivo a los taxistas de la ciudad es un precio muy barato que pagarían los ciudadanos de Bogotá por transportarse más seguros en un taxi. Sería ideal que los taxistas alcanzaran reducciones de 20% en la siniestralidad en la que se ven involucrados, como lo condiciona la Secretaría de Movilidad, y fueran receptores del incentivo con el que la ciudad y sus ciudadanos los premiarían.

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Taxis en Bogotá en el día sin carro 2016.

Sin embargo es tal la aversión, ahora casi fóbica, a los taxistas por parte de muchos ciudadanos, que el solo pensar en un premio para ellos es un contrasentido. Es decir, se piensa en factores que atentan contra la calidad del servicio, pero no en aquellos que atentan contra la vida humana, expresados en los riesgos y la exposición diaria en la que se ven implicados quienes conducen taxi en la ciudad. Esta es la valoración social de la seguridad vial hoy en Bogotá.

La medida propuesta por la Secretaría de Movilidad apersona a los taxistas por la seguridad vial de ellos y de sus pasajeros, amparada en el estímulo económico del factor de seguridad vial de la tarifa, si se reduce la siniestralidad en 20%.

Quien no tiene carro propio y ha tenido que transportarse por la ciudad con un niño enfermo a las 2:00 de la mañana hasta un centro hospitalario, a una tarifa justa, legal y regulada, y con la atención, servicialidad y solidadridad del taxista que atiende la llamada, valora que una ciudad como Bogotá cuente con servicio de taxi.

Se espera que ahora el gremio taxista esté comprometido con un tema que ha sido y continuará invisible si no se desliga de pasiones innecesarias: la seguridad vial.

El tema de la calidad del servicio del transporte informal o ilegal como lo es el que se presta a través de aplicaciones como Uber, entre otras, es el punto de comparación de algunos usuarios que no ven en el Estado de Derecho el camino correcto para mejorar un servicio como es el de los taxis.

Guillermo Camacho Cabrera
Comunicador social Periodista

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