Blog para promover el derecho a la vida

Mejoremos la visibilidad

Construyamos cultura vial desde el colegio

Ninos y niñas

Imagen: Fotolia

Una ciudad que protege a los niños y niñas es una ciudad segura. Protejamos a los niños y niñas en el sistema vial y en todos los espacios.

  • Disminuya la velocidad
  • Vea a todos los niños y niñas que están en su camino
  • Esté en disponibilidad de reaccionar positivamente si un niño o niña sale al paso de su vehículo
  • Mantenga su vehículo en buen estado
  • No deje sarlir solos a los niños y niñas a la calle
  • Ir a la tienda es responsabilidad de los adultos, no de los niños
  • Los niños menores de 13 años deben ir de la mano de un adulto

Vea también: La importancia de llevar a los niños de la mano

Infografía: SIT vs TPC

La comunicación con los usuarios en los Sistemas Integrados de Transporte (SIT) es vital, ya que, si por alguna razón no se da, estos se estancan y no mejoran. Una de las dinámicas de los SIT es mejorar permanentemente su servicio al usuario.

Con el Transporte Público Colectivo (TPC) o transporte tradicional, el usuario no tenía oportunidad de hacer reclamos, sugerir o quejarse con el sistema, los horarios de los buses eran desconocidos y el control de las rutas de los buses era mínimo, el subsistema de paraderos no existía o no funcionaba, y no era posible hacer ahorros con la tarifa integrada.

Los Sistemas Integrados de Transporte cuentan con ventajas para la promoción de la comunicación con los usuarios, algunas de las cuales se reflejan en la siguiente Infografía.

SISTEMAS INTEGRADOS DE TRANSPORTE (SIT)

Guillermo Camacho Cabrera
Comunicador social Periodista

Una forma de medir lo que piensa una sociedad es haciendo propuestas innovadoras, que se destaquen entre lo hecho hasta el momento y lo que puede ser una acción nueva socialmente.

Cuando la Secretaría de Movilidad de Bogotá hizo, esta semana que pasó, la propuesta a la ciudad de aumentar la tarifa de los taxis en 500 pesos (16 centavos de dólar a la tasa de cambio de hoy), si en un trimestre los taxistas de la ciudad logran reducir en 20% la accidentalidad grave o siniestralidad en la que se ven involucrados, algunos periodistas, inicialmente radiales, no aguantaron la propuesta.

Y con ello arrastraron a la opinión pública hacia una visión errada donde la seguridad vial queda invisible, como lo ha estado los últimos años en Colombia.

Pesó más en la conciencia colectiva de periodistas y opinión pública esa actitud visceral hacia un gremio que día a día también construye ciudad, como son los conductores de taxi.

A decir del Secretario de Desarrollo Económico de Bogotá, Fredy Castro, 60% de la economía de la ciudad pertenece al sector de Servicios, correspondiendo 15% del total al sector de comercio, restaurante y hoteles.

“Los taxistas ayudan a dinamizar el sector de servicios y son la puerta de entrada para todas las personas, nacionales e internacionales, que vienen a Bogotá”, afirmó este viernes 5 de agosto el Secretario de Desarrollo Económico en una rueda de prensa, destacando el aporte de este gremio a la economía bogotana.

Con ello, la propuesta de la Secretaría de Movilidad no es para nada traída de los cabellos.

Busca que el total del gremio de los taxis se comprometa con la seguridad vial y reduzca la no despreciable cifra de 20% de su propia accidentalidad en tres meses iniciando en octubre y finalizando en diciembre; es decir, que se comprometa a que buscará que cerca de 100 personas en la ciudad se salven de salir lesionadas o muertas en siniestros viales donde ellos están involucrados.

Quienes sufren las consecuencias de la siniestralidad vial son los usuarios, en primer lugar; el sistema de salud y la economía de la ciudad, en segundo. Ya lo dijo el Secretario de Movilidad, Juan Pablo Bocarejo, en la entrevista radial que se publica en esta página, que la siniestralidad vial le cuesta a la ciudad (léanse ciudadanos, sistema de salud y administración distrital), cerca del 1% del Producto Interno Bruto PIB de Bogotá.

Más allá de los costos económicos, es importante decir que las vidas que se pierden de las personas en un siniestro vial son irreparables, o que los daños parciales o permanentes a la salud humana producidos por la siniestralidad vial son costosos en términos de calidad de vida para las víctimas y sus familias.

Salvar una vida por 500 pesos por carrera como incentivo a los taxistas de la ciudad es un precio muy barato que pagarían los ciudadanos de Bogotá por transportarse más seguros en un taxi. Sería ideal que los taxistas alcanzaran reducciones de 20% en la siniestralidad en la que se ven involucrados, como lo condiciona la Secretaría de Movilidad, y fueran receptores del incentivo con el que la ciudad y sus ciudadanos los premiarían.

IMG_20160204_081358451

Taxis en Bogotá en el día sin carro 2016.

Sin embargo es tal la aversión, ahora casi fóbica, a los taxistas por parte de muchos ciudadanos, que el solo pensar en un premio para ellos es un contrasentido. Es decir, se piensa en factores que atentan contra la calidad del servicio, pero no en aquellos que atentan contra la vida humana, expresados en los riesgos y la exposición diaria en la que se ven implicados quienes conducen taxi en la ciudad. Esta es la valoración social de la seguridad vial hoy en Bogotá.

La medida propuesta por la Secretaría de Movilidad apersona a los taxistas por la seguridad vial de ellos y de sus pasajeros, amparada en el estímulo económico del factor de seguridad vial de la tarifa, si se reduce la siniestralidad en 20%.

Quien no tiene carro propio y ha tenido que transportarse por la ciudad con un niño enfermo a las 2:00 de la mañana hasta un centro hospitalario, a una tarifa justa, legal y regulada, y con la atención, servicialidad y solidadridad del taxista que atiende la llamada, valora que una ciudad como Bogotá cuente con servicio de taxi.

Se espera que ahora el gremio taxista esté comprometido con un tema que ha sido y continuará invisible si no se desliga de pasiones innecesarias: la seguridad vial.

El tema de la calidad del servicio del transporte informal o ilegal como lo es el que se presta a través de aplicaciones como Uber, entre otras, es el punto de comparación de algunos usuarios que no ven en el Estado de Derecho el camino correcto para mejorar un servicio como es el de los taxis.

Guillermo Camacho Cabrera
Comunicador social Periodista

Portal Web Repositorio institucional, Dirección Nacional de Bibliotecas – Sinab, Universidad Nacional de Colombia.

Consulte la Tesis de Grado en Ingeniería – Transporte:

“Diseño de un modelo conceptual de comunicación con los usuarios en los Sistemas Integrados de Transporte (SIT), tomando como ámbito de estudio el Sistema Integrado de Transporte Público SITP de Bogotá D.C., en Colombia, Sur América”.

Origen: Universidad Nacional de Colombia: Repositorio institucional UN

Bogotá D.C., Colombia, jueves 13 de mayo de 2015

 

Señor
Rector
Universidad Manuela Beltrán
Ciudad.

 

Respetado señor Rector:

Reciba mi atento saludo, sin alegría y con luto.

Anoche una usuaria de bicicleta en Bogotá de nombre Erika Delgado, paisana de la prócer de donde su universidad toma su nombre, pues ella y Manuela Beltrán eran oriúndas del departamento de Santander, una de Bucaramanga y la otra de Charalá, falleció atropellada por un bus dual de Transmilenio en el sitio exacto donde parquean indebidamente sus buses para atender los y las estudiantes que deben transportarse hasta su sede sobre la Avenida Circunvalar.

Entiendo las múltiples ocupaciones de un rector, cabeza visible ante la sociedad de una Universidad como la que usted dirige. Lo que no entiendo es cómo sus buses estacionan indebidamente, recogen estudiantes y no hay dolor por la muerte de Erika, que puede ser Manuela, Francisca, Juana o Dolores en otra ocasión.

 

 

Con todo respeto y como ciudadano de a pie, quisiera conocer, por simple curiosidad, el Plan Estratégico de Seguridad Vial de su Universidad (ordenado por la Ley 1503 de 2011 y reglamentado mediante Resolución 1565 de 2014 del Ministerio de Transporte), y cómo este cuida, defiende y respeta la vida de su comunidad universitaria, de la cual era un miembro muy importante Erika por ser una ciudadana que se desplazaba por su vecindario y quien transitaba por el área de influencia del transporte que su universidad contrata o regenta. Sus buses están invadiendo el carril preferencial del transporte público sobre la Carrera 7 en Bogotá, impiden la visibilidad total de la vía y también el paso para quienes necesitan transitar por ahí en bicicleta y, adicionalmente, se promueven como cuidadores de la ley en “uno de sus paraderos” en su página Web institucional.

 

UMB

De acuerdo con mi humilde criterio cualquier permiso, pase, justificación o razón para dejar que sus buses estacionen en el sitio indicado por el mapa queda revaluado con la muerte de Erika anoche.

Señor Rector, a su posición de vocero principal y cabeza visible de la Universidad que dirige solo le cabe presentarle a la ciudad soluciones.

La más digna con la familia de Erika y en su memoria con todos los biciusuarios de Bogotá es ofrecer disculpas públicas y reconocer que su Plan Estratégico de Seguridad Vial no existe o está mal formulado o implementado, que su práctica referida a “uno de sus paraderos” es vergonzosa y que su Universidad echa por la borda todo discurso en investigación en transporte que puidera realizar, por falta de coherencia.

También debe revaluar de manera urgente la ubicación de “sus paraderos”, en beneficio de sus estudiantes, docentes, conductores, familias y de toda la comunidad bogotana que transita por el área de influencia de sus buses, carros, coches, medios de transporte.

No le conozco personalmente, tampoco por referencias. Su nombre no es visible en la página institucional de su Universidad. Por ello me dirijo a usted como Señor Rector, sin nombre propio, esperando que en algún momento usted o quien haga sus veces tome conciencia de que lo más importante cuando transporta personas es el cuidado de la vida.

La ciudad queda a la espera de sus disculpas públicas, a la del mejoramiento de “sus paraderos” y a conocer el Plan Estratégico de Seguridad Vial de su Universidad.

Llorar a Erika no la devuelve a la vida, pero permite expresar el dolor por su muerte absurda. En sus manos está la prevención de nuevas muertes y fallecimientos por accidentes de tránsito en “sus paraderos”.

Cordialmente,

 

Guillermo Camacho Cabrera
Comunicador social Periodista

Nube de etiquetas

CulturaVial.net

Comunidad para la protección de la vida - Información sobre cultura vial, educación vial, seguridad vial y transporte

Papel y signos

Blog para promover el derecho a la vida

A %d blogueros les gusta esto: